


There was an Old Person whose habits, |
The Complete Nonsense of Edward Lear, Dover Publications, 1951
Había un viejo que tenía el puntillo de cebarse de conejillo; cuando hubo tragado ciento, Volviósele la cara color peciento, y entonces abandonó aquel su puntillo. |
Edward Lear, Disparatario, Tusquets, 1984
Había un viejo cuyos hábitos lo inducían a alimentarse de conejos; cuando hubo comido dieciocho se volvió perfectamente verde, tras lo cual renunció a esos hábitos.
Cesar Aira, Edward Lear, Beatriz Viterbo, 2004