sábado, 15 de mayo de 2010

Enrique Lihn





Porque escribí

Ahora que quizás, en un año de calma,
piense: la poesía me sirvió para esto:
no pude ser feliz, ello me fue negado,
pero escribí.

Escribí: fui la víctima
de la mendicidad y el orgullo mezclados
y ajusticié también a unos pocos lectores;
tendía la mano en puertas que nunca, nunca he visto;
una muchacha cayó, en otro mundo, a mis pies.

Pero escribí: tuve esta rara certeza,
la ilusión de tener el mundo entre las manos
-¡qué ilusión más perfecta! como un cristo barroco
con toda su crueldad innecesaria-.
Escribí, mi escritura fue como la maleza
de flores ácimas pero flores en fin,
el pan de cada día de las tierras eriazas:
una caparazón de espinas y raíces.

De la vida tomé todas estas palabras
como un niño oropel, guijarros junto al río:
las cosas de una magia, perfectamente inútiles
pero que siempre vuelven a renovar su encanto.

La especie de locura con que vuela un anciano
detrás de las palomas imitándolas
me fue dada en lugar de servir para algo.
Me condené escribiendo a que todos dudaran
de mi existencia real
(días de mi escritura, solar del extranjero).
Todos los que sirvieron y los que fueron servidos
digo que pasarán porque escribí
y hacerlo significa trabajar con la muerte
codo a codo, robarle unos cuantos secretos.

En su origen el río es una veta de agua
-allí, por un momento, siquiera, en esa altura-
luego, al final, un mar que nadie ve
de los que están braceándose la vida.
Porque escribí fui un odio vergonzante,
pero el mar forma parte de mi escritura misma:
línea de la rompiente en que un verso se espuma
yo puedo reiterar la poesía.

Estuve enfermo, sin lugar a dudas
y no sólo de insomnio,
también de ideas fijas que me hicieron leer
con obscena atención a unos cuantos psicólogos,
pero escribí y el crimen fue menor,
lo pagué verso a verso hasta escribirlo,
porque de la palabra que se ajusta al abismo
surge un poco de oscura inteligencia
y a esa luz muchos monstruos no son ajusticiados.

Porque escribí no estuve en casa del verdugo
ni me dejé llevar por el amor a Dios
ni acepté que los hombres fueran dioses
ni me hice desear como escribiente
ni la pobreza me pareció atroz
ni el poder una cosa deseable
ni me lavé ni me ensucié las manos
ni fueron vírgenes mis mejores amigas
ni tuve como amigo a un fariseo
ni a pesar de la cólera
quise desbaratar a mi enemigo.

Pero escribí y me muero por mi cuenta,
porque escribí porque escribí estoy vivo.


Objeto: Marina Mariasch vino a casa a ver la vitrina y hacer una entrevista para su programa en canal á. me dejó esto que sacó de la cartera y me dijo que hace mucho que lo tenía ahí. pensó y pensé al instante que era muy "vitrinable". me dijo: podés poner un montón de poemas con este objeto, sobre la escritura, la tinta, algo violeta, lata, etc etc etc.

viernes, 9 de abril de 2010


Agrego versión de Laura Wittner, menos matinal y más cuidada que la mía (ver más abajo)


Zapatos rojos

todo ese otoño te bajabas del tren

como si algo se estuviera quemando

algo se está quemando

corrías descalza por el pasto verde

ese día la muerte sólo era

lo que perdemos en otoño vuelve en primavera

algo se está quemando

desde el tren subís

fumás entre los rascacielos

París estaba tan hermosa, el cielo-

todo ese otoño

después las lágrimas

¿Por qué volvemos a hacer esto?

ella se te acerca en la cocina

te rodea con los brazos

tiene puestos esos zapatos rojos







Red Shoes
by Honor Moore

all that autumn you step from the train
as if something were burning
something is burning
running across the green grass bare feet
that day death was only
what we lose in fall comes back in spring
something is burning
from the train you climb
smoke between the skyscrapers
Paris was so beautiful, the sky–
all that autumn
then tears
Why do we do this again?
she turns to you in the kitchen
she puts her arms around you
she is wearing those red shoes


Zapatos rojos

todo lo que pasó desde que bajaste del tren
ese otoño, como si algo se quemara
algo se quema
corriendo por el pasto verde con los pies descalzos
ese día la muerte fue solo
algo que perdemos en otoño y vuelve en primavera
algo se quema
desde el tren trepaste
entre los rascacielos el humo
parís estaba hermosa, el cielo
todo ese otoño
después lágrimas
¿por qué hacemos esto otra vez?
ella se te acerca en la cocina
pone sus brazos alrededor tuyo
esta usando esos zapatos rojos








versión matinal por paz levinson

miércoles, 25 de noviembre de 2009

y arriba de la vitrina...los sombreros











(Click sobre la imagen para ampliar)


Anna Ben Yûsuf, The Art of Millinery. El arte de la sombrerería, (1909).

domingo, 18 de octubre de 2009





tal vez las fotos sacan el alma
como los hijos la belleza o miseria de los padres
y yo debo ser una mujer sonriente junto a vos
en paz con su destino
y un paso atrás
un mínimo instante para descansar
mientras dirigís la toma
tanto que en estas últimas fotos
entre los que miran y yo
está tu mano inhóspita protectora
ya ineludible



Juana Bignozzi, La Ley tu ley, Adriana Hidalgo, 2000

objeto: Autoknips II

domingo, 4 de octubre de 2009

S. Plath - Belleza americana 2




Bondad

La bondad se desliza por mi casa.
¡Señora Bondad, ella es tan amable!
Las joyas azules y rojas de sus anillos humean
en las ventanas, los espejos
se llenan de sonrisas.

¿Qué es tan real como el grito de un niño?
Un grito de un conejo puede ser más salvaje
pero no tiene alma.
El azúcar puede curarlo todo, así dice la Bondad.
El azúcar es un necesario fluido,

sus cristales un pequeño emplasto.
¡Oh, bondad, bondad
picando pedazos dulcemente!
Mis sedas japonesas, desesperadas mariposas,
pueden ser prendidas con alfileres en cualquier minuto, anestesiadas.

Y acá venís, con una taza de té
rodeada de vapor.
El chorro de sangre es poesía,
No hay nada que lo detenga.
En mis manos me das dos niños, dos rosas.

1 de febrero, 1963



Kindness

Kindness glides about my house.
Dame Kindness, she is so nice!
The blue and red jewels of her rings smoke
In the windows, the mirrors
Are filling with smiles.

What is so real as the cry of a child?
A rabbit's cry may be wilder
But it has no soul.
Sugar can cure everything, so Kindness says.
Sugar is a necessary fluid,

Its crystals a little poultice.
O kindness, kindness
Sweetly picking up pieces!
My Japanese silks, desperate butterflies,
May be pinned any minute, anesthetized.

And here you come, with a cup of tea
Wreathed in steam.
The blood jet is poetry,
There is no stopping it.
You hand me two children, two roses.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

H.D. - Belleza americana 1



En Baja

Debí haber imaginado
en sueños que traerías
algo encantador, peligroso,
orquídeas apiladas en una gran caja,
como quien dijera (en un sueño),
te envío esto,
yo que dejé sin besar
las azules venas de tu garganta.

Por qué fue que tus manos
(que nunca agarraron las mías),
tus manos que yo podía ver
deslizarse sobre las corolas de las orquídeas
tan cuidadosamente,
tus manos, tan frágiles, que de seguro levantarían
tan suavemente el frágil elemento floral;
ah, ah, cómo fue
que nunnca enviaste (en un sueño),

la forma misma, el perfume mismo,
no pesado, no sensual,
pero peligroso... peligroso...
de las orquídeas, apiladas en una gran caja,
y por debajo envuelta en brillante pergamino
alguna palabra;

Flor enviada a una flor;
para manos blancas, pétalos menos blancos
y menos encantadores

o

de amante a amante, ningún beso,
ningún contacto, sino eternamente esto.









William Shand y Alberto Girri, Poesía Norteamericana Contemporánea, Bibliográfica Omeba, 1966

domingo, 20 de septiembre de 2009

Industria Argentina II




Cocina


Restriego manchas,

no mugre,

no es el tiempo.

La tarea es lenta, la superficie

tiene que quedar intacta. Pienso

y escribo al ritmo circular

de la máquina

mansa,

con restos de líquido, polvo, huellas,

gotas de producto. Los cigarrillos se consumen

y el té se enfría, me olvido de ellos, no

hay música,

el movimiento es concéntrico,

mi pensamiento se frota

alrededor de - en contra de,

flota como un cuerpo que descansa en el mar

sin poder desprenderse.



Eli Tolaretxipi, El especulador, inédito.


sábado, 11 de julio de 2009

Viejos usos






domingo, 5 de julio de 2009

Industria Argentina I